El objetivo principal de este proyecto es la creación de un concepto completo sobre arte ruso medieval, apelando a la curiosidad y emotividad del visitante.
La idea conceptual surge de una palabra que posee muchas interpretaciones: envolver. Envolver al público de sensaciones, de información simultánea; envolverlo como una forma de cobijo religioso; ofrecerle un mundo desconocido. Envolver, abrazar, contener, moldearse, adaptarse, crear...
Herederos de Bizancio cumple con los objetivos de demostrar que una exposición de arte antiguo puede ser interesante para todos los públicos.
Transmite un mensaje de forma emocional, lo que permite una asimilación más instintiva que académica de los contenidos.
Desmitifica el concepto de arte como un ente intocable y exento y lo sitúa en su contexto, multiplicando su valor.
Herederos de Bizancio es una puerta abierta al aprendizaje, la curiosidad y la comunión entre personas.
Excelente!
Me parece genial! Ojalá se llevara a la práctica. Creo que en medio de la cantidad de información en la que estamos sumergidos, la forma de presentación, el envoltorio, la multiplicidad de sensaciones con la que sea transmitida, es fundamental para que nos llegue y para hacerla propia. Los simples listados de nombres y características ya no son suficientes para que incorporemos la historia del arte, sino que debemos ser capaces de recrear esos espacios, esos impulsos, esos contenedores vitales que dieron pie a esas expresiones. Tampoco es necesario hacerlo de forma literal y explícita: una misma sensación puede ser generada de muchas formas. Felicidades Luciana!
Mari.