La propuesta consiste en la conversión de una vieja fábrica de harinas en un centro de intensificación para creadores del mundo de las artes escénicas y la música.
La intervención objeto del proyecto se centra en el desarrollo del módulo para las artes de la música. Pretende ser un lugar al que puedan acceder jóvenes músicos becados para desarrollar sus proyectos.
El edificio cuenta con habitaciones para los residentes y en uno de los cuerpos de éste se situará la cocina y los comedores.
Para el óptimo desarrollo de las actividades es necesario proporcionar un ambiente tranquilo y confortable, que se favorece mediante la utilización de materiales naturales y tradicionales, cercanos al hombre, en tonalidades cálidas, que aporten un efecto de neutralidad y sensación de refugio. Se mejora mediante la búsqueda de la consonancia con el aspecto y los materiales originales del continente, que son la piedra caliza de cantera y el ladrillo artesano.
La comodidad de un buen ambiente de creación se halla muy determinada por la luz y el confort térmico. Por ello la cubierta tiene una serie de aberturas que permiten un mayor aporte de luz natural y calor desde la orientación sur hacia las estancias norte.