La filisofía de los bancos de tiempo es romper el aislamiento y la soledad de la vida urbana, a la vez que desarrollar valores de cooperación y comunicación, intercambiando las habilidades que cada persona posee, creando redes de autoayuda.
No son bancos en si, sino un sistema de intercambio de servicios por tiempo. La unidad de medida es el tiempo; vale lo mismo una hora de clases de informática que una hora de planchar.
En este proyecto se ha pretendido crear un lugar de encuentro para la oferta y la demanda de tiempo y tareas. Se busca ofrecer un espacio donde consultar las dudas, conocer las experiencias y administrar los intercambios.
Se propone crear la sede de los bancos del tiempo de Madrid. Un espacio que financie el Ayuntamiento y administre los intercambios.
No solo se busca la administración e información, sino que se pretende ofrecer espacios para realizar los intercambios.
El proyecto estaría ubicado en el edificio de las Serrerías Belgas de Madrid, entre las calles de Alameda y Cenicero, cerca de Atocha.